Necio Hutopo He decidido responderte ampliamante para que vea que me encantaría comentar ampliamente este tema y que sus comentarios por largos que sean, son bienvenidos:
La sociedad existe con o sin leyes, es la ética y la moralidad, la que mantiene una sociedad, no la observancia de las leyes o el castigo disuasorio. Si tu no hubieras a aprendido ética, aprenderías sólo del error, es decir, matarias al otro, serias condenado, aprenderias de la experiencia.
Se supone que la ética te enseña que "a mayor incumplimiento mayor castigo", aunque ninguno de los dos se produzca, ergo la educación es IMPRESCINDIBLE para la comunidad, la normativa o la ley, no. La ética EVITA la necesidad de la normativa. Basta con un castigo ejemplarizante por generación para que nos CREAMOS que vamos a ser castigados por el "Gran Hermano".
El otro día me reía mucho porque inconscientemente estamos repitiendo la táctica de nuestros padres de generarles una "entidad superior que todo lo ve" y que sabe cuando son malos, cuando les amenazamos la noche de Reyes de que "o se portan bien que los Reyes magos lo ven todo, o se van a quedar sin juguetes"
NECIO: "La leyes son, finalmente, reglas de conducta que, a base de volverse más o menos prohibitibas o más o menos permisivas, van generando nuevas condiciones contractuales/sociales... La transgresión a la ley establecida y su visibilidad (además de la interpretación de la misma) es, por supuesto, un tema relacionado pero independiente.La visibilidad de los "crímenes" hoy en día depende, por supuesto, de una serie de condiciones que en antaño no se tenían (el acceso generalizado a los medios de comunicación, por ejemplo) y a una serie de interéses de grupos hegemónicos que indican qué y cómo presentar como transgreción a la ley (presentados en masivo, sin explicar jamás contextos y situaciones particulares, todos los "crímenes" se parecen)..."
Como dije y aclaro, aquellos que interpretan la ley aportan sus prejuicios a ella, con lo cual lo que estas perpetuando no son unas normas de conducta, si no unos prejuicios bien determinados.
La interpretación de la ley puede convertirla en un fárrago de palabras inutil o en un leviathán.
Un ejemplo relacionado con la educación: El hecho de que en defensa de los niños aquí en España no se permita que ningun funcionario público de la educación toque a un niño desnudo porque la madre podría acusarlo/a de agresión sexual a un menor, significa que mi hijo tiene que aguantarse su mierda hasta las 4 de la tarde, si se caga accidentalmente durante las clases.
Es la interpretación de la ley llevada al extremo más estúpido.
Si puedes, leete de Eduardo Mendoza "El caballo desnudo" es una obra satírica en torno a este mismo tema de la normativa y su interpretación.
martes 22 de enero de 2008
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