Sé que larga ha sido la espera, y dura es también la abstinencia.
Ha sido más largo que un día sin tabaco-que diría un fumador-.
Los problemas para acceder a una red que funcione se sumaron a la desidia. Mala mezcla.
Agitado, pero no revuelto.
Realmente ha pasado mucho tiempo, pero sólo ha pasado eso: Tiempo.
El tiempo es una invención del hombre para medir las cosas, al igual que las matemáticas.
Decía mi hermano que él sólo escribía cuando necesitaba expresar algo, la mayoría de las veces, triste. Y yo creo que es cierto.
Mi ánimo es estos momentos no es exactamente triste, si no resignado.
Resignado como las olas en la playa, a subir y a bajar, a golpear una y otra vez inútilmente las playas de mi memoria. Los días de trabajo pasan y se acumulan como el polvo en un rincón, y me da la sensación que me falta un pié que me equilibre en este mundo tan soso.
Quizá es que estoy empatizando con las plantas de mi terraza, algunas mueren, otras hibernan.
Este invierno que estamos a punto de empezar se presenta duro. Para todos.
Sé que mirarme el ombligo es muy hipócrita por mi parte, teniendo en cuenta que hay muchisima gente en paro, mucho peor que yo, y gente agobiada por otros problemas peores, como la soledad, la falta de salud.
En este mundo insolidario el deporte nacional es mirarse el ombligo para no ver. Por eso me siento avegonzado, de una parte, al dedicar palabras para mí mismo. Pero parafraseando a cierta película diré hasta saciarme: Lo siento pero no puedo evitarlo,
Lo siento, pero no puedo evitarlo
Lo siento, pero no puedo evitarlo
Lo siento, pero no puedo evitarlo
Lo siento, pero no puedo evitarlo
Lo siento, pero no puedo evitarlo
jueves 11 de diciembre de 2008
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9 comentarios:
¿qué hay de malo en mirarse el ombligo?
Pues cuando llegues a mi edad, kerido Folken, en que tu ombligo más que ombligo recuerda la cueva de algún Profundo, prefieres mirar otra cosa, lo que sea con tal de no reconocer el paso del tiempo.
Estoy muy de acuerdo contigo en todo.
Escribir y las ganas... he estado meses queriendo abrir el blog nuevo y no lo he hecho hasta que precisamente otra de las cosas de las que hablas, falta de salud, ha aparecido en mi entorno.
Invierno duro, desde luego. Y primavera, y verano, y otoño...
Saludos.
Pues no lo evites si es lo que te apetece o lo que necesitas hacer.
Y si hay algo que esté en mi mano...
Es que si no te miras tú el ombligo, no te lo va a mirar nadie.
Esquimal: Este invierno es tan tentador para hibernar hasta la primavera...
Akroon: Ya sabes que a veces quieres contar muchas cosas y no tienes una forma coherente de hacerlo hasta que no maduran.
Sr_skizos:Bueno, pero entenderás que hay momentos en que ni eso sirve para levantarte el ánimo y para evitar no caer en la autocompasión, hago (y digo) muchas tonterias
Muchas gracias y un saludo a todos
;)
Todos estamos con los ánimos un poco así, y mirarse el ombligo es normal. Se te echaba de menos.
Bueno, lo importante es que has vuelto, se te echaba de menos.
besicos
Hombreeemira quien a venido...ya era hora hombre por dions.
Tu no te preocupes por mirarte el ombligo, eso significa que aun te lo ves...jeje
Besos de me alegro de que hayas vuelto.
;-)
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