
Me da la sensación de que últimamente mi vida es un crisol de razas.
Trabajo para Coreanos. Tengo una sobrina negra. Mi mujer cuida de los niños de una marroquí mientras no tiene empleo. Y yo soy tan blanco que hasta me quemo en primavera.
Y por todos lados veo que las demás razas (al menos, los elementos con los que entro en contacto) son infinitamente más respetuosos con mi cultura de lo que nosotros -como sociedad- somos con ellos.
Mis jefes coreanos me han demostrado que NO son machistas, al menos en el trabajo, a pesar de que comencé con ese prejuicio con ellos por lo que me habían dicho. (de hecho el prejuicio me lo metió en la cabeza una mujer que a los escasos meses echaron por tocarse las narices) Simplemente les interesa lo que a nosotros: que cada cual haga lo suyo en el tiempo establecido. No hacen distinciones (al menos aquí, en España, y en esta empresa, y que yo sepa) entre hombres y mujeres. Ni entre coreanas y españolas. De hecho, soy el único hombre en mi departamento. Me consta que cobran lo mismo que yo, y el tratamiento es igual de respetuoso.
Puede que su cultura (como la nuestra) y sus costumbres (como decía el catedrático Verdú: la costumbre es la estupidez inveterada por el largo uso) le lleven a relegar a las mujeres que quieren y prefieren tener hijos al cuidado de los mismos. Entiendo que cada cual decide lo que quiere hacer y me parece que los hijos no se tienen solos...
Deberíamos desaprender ciertas cosas, entre ellas nuestra cultura machista pero eso lo dejo
para otro día...
para otro día...
El caso es que los coreanos que conozco son admirables en su sutileza, entrega y responsabilidad. Son mucho menos dados a la frivolidad que nosotros, incluso las mujeres. Me caen muy bien, al menos los que están aquí. Y ninguno de ellos sabe de este blog, esto no es para hacerles la pelota.
Mi mujer ha llegado a un acuerdo con una madre de un compañero de colegio del Cookie Monster. Mi mujer le cuida una mena de casi dos añitos y lleva al colegio a mi cookie y a otro de los hijos de la marroquí (no pienso decir nombres) a cambio, más adelante, nuestra amiga marroquí nos recogerá más adelante al cookie junto con su hijo, cuando mi mujer trabaje, y así yo podré llegar a recoger a mi hijo cuando salga del trabajo con tranquilidad. Además, pongo aquí una queja por la estupidez de ciertos jefes... Ahora lo entenderéis: Nuestros amigos marroquíes nos han dado el chorizo, el lomo y el vino que su jefe les ha dado en la cesta de navidad de él... ¿Se puede ser un jefe tan tonto teniendo empleados marroquíes?
Mis cuñados (hermano de mi mujer y esposa) han adoptado en Burkina-Faso, después de dos años y medio de batallas legales, una negrita preciosa de casi dos años.
Es una niña muy sociable, guapa, y aparentemente sin problemas de ningún tipo
Vamos, que en este caso les ha tocado "el niño" porque la niña es un primor.
El tema es: ¿La gente es racista por egoísmo o lo son por alguna razón que de verdad sea de lógica?




